__El olor de tu nombre__

 

Tus manos trastocaban fondos,
entrañas sin nombre, sin alma, sin destino.
Con tu buril quebraste las palabras en añicos.
Y aunque no hubo muertes, olía a llanto.
Sé que el sentimiento fue tu único testigo.

Tu rostro se esfumó en la niebla.
Tu vivo ingenio cinceló
la transparencia.

Estoy condenada a sumergirme en tu silencio.
Sólo oigo tu color
tan pálido.

Todavía amas los versos
que precipitaron tu desconcierto

y aún bebes de la profunda herida
que amamanta tu dolor.

Pero los versos ya no beben
la sangre del rocío.



Esculpes ideas de dentro afuera.

Deshaces las palabras en el barro.
destruyes los contornos
y los torsos.

Borras las superficies planas
cóncavas
convexas.

Arrancas miradas
extingues sonrisas
destrozas perfiles
arruinas destinos.

Pero el amor todavía te calienta.

Te  llevaste tu secreto enmascarado hasta
lo celeste más remoto.
Lo enterraste en la memoria de un buitre
volando hacia el olvido.