__Auras__

 

En el olvido mecí mis brazos buscando tu recuerdo.
Y en la bruma herida de tu pelo encontré la tristeza.

Y para alejar el miedo,
recorría tus bosques altivos de tallos tiernos.

Y sin detenerme, herida,
 escuchaba tu grito azul

penetrando la tierra.

                       Ω


Déjame atravesar tus paredes de musgo enrojecido,
y caminar por tus bosques de febril locura.
Y al llegar la noche,

déjame que repose mi aterido cuerpo
 entre tus ramas tiernas de frondosa oliva.
Y cuando los ciervos negros canten su agonía,

déjame buscar tu niebla en mi agua oscura.

                       Ω

Busco tu voz siempre escondida
entre los nardos y las rocas.
Ya no deseo andar junto a la muerte,
siempre tan unidos.
Intuyo tu vacío invisible, inalcanzable.

Te escucho porque no hablas.
Te busco porque no existes.
Te encuentro porque no eres.
                    

                     Ω


Diré no a esta noche enlutada por tu ausencia
al amanecer enmascarado del alba
a los soles negros que iluminan tu memoria.

Diré no al impuro mediodía
a mi fuga furiosa hacia las sombras
a la tarde ensangrentada
al sollozante anochecer.

Diré no al vertiginoso sueño
a la luz abandonada.

Diré no a mi despertar.